Comprometámonos a enfrentar el aumento del riesgo con un aumento de fondos dice el Secretario General de la ONU, António Guterres
Conforme se acelera la crisis climática, los desastres se multiplican y amplifican, devastando vidas y medios de subsistencia, y borrando en un instante décadas de avances en materia de desarrollo. El costo para la economía mundial es asombroso: unos 2 billones de dólares al año, si se tienen en cuenta los costos indirectos.
Sin embargo, la financiación para reducir las repercusiones sigue siendo peligrosamente baja. Solo el 2 % de la ayuda al desarrollo, y a menudo menos del 1 % de los presupuestos gubernamentales, se destinan a la reducción del riesgo de desastres. No se trata solo de un desfase: es un error de juicio. Cada dólar invertido en infraestructuras resilientes en los países en desarrollo supone un ahorro de 4 dólares en caso de desastre.
El tema del Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres de este año nos recuerda la imperiosa necesidad de financiar la resiliencia. Los Gobiernos y los donantes deben aumentar las inversiones en reducción del riesgo de desastres. Los sectores público y privado deben integrar el riesgo en cada decisión, para reducir la exposición y la vulnerabilidad a los peligros. A su vez, la resiliencia debe incorporarse en los cimientos del desarrollo.
En este Día, comprometámonos a hacer frente al aumento de los riesgos con un incremento decidido de los fondos, y construyamos un futuro más seguro y equitativo para todas las personas.
